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BEIJING,
El Gobierno chino ha rechazado las conclusiones
de una comisión de expertos estadounidense,
que ha denunciado que Beijing no respeta
la libertad religiosa y recurre incluso
a la tortura, y las ha calificado de parciales.
"China manifiesta su enorme insatisfacción
y firme oposición", declaró la portavoz
del Ministerio de Exteriores, Jiang Yu,
a través de un comunicado colgado en la
web de esta cartera. "La parte del informe
relativa a China muestra su ignorancia
y prejuicios. Tergiversa y ataca la política
china en materia de religión y minorías
étnicas", agregó. Según la portavoz, "es
un hecho indiscutible que el Gobierno
chino protege la libertad de credo de
sus ciudadanos y que los ciudadanos chinos
gozan de una completa libertad religiosa
garantizada por la ley", afirmó. La comisión
estadounidense, que presentó su informe
al Gobierno y el Congreso estadounidense,
señaló en su informe (hecho público la
semana pasada) que las comunidades religiosas
chinas siguen sufriendo "graves restricciones,
en control del estado y represión", y
que son frecuentes la encarcelación de
líderes espirituales u otros religiosos
y la tortura. Entre los que sufren las
más duras persecuciones, la comisión mencionó
a los budistas tibetanos, los musulmanes
uigures (de la región de Xinjiang, cuya
población autóctona, sin vínculos étnicos,
idiomáticos, culturales ni religiosos
con la población mayoritaria china, tiene
un fuerte sentimiento nacionalista), los
católicos fieles a Roma, algunos grupos
protestantes y corrientes espirituales
como Falun Gong. Aunque oficialmente es
un estado ateo, China ha relajado los
controles religiosos y permite a sus ciudadanos
que profesen una fe siempre que lo hagan
en los templos autorizados por el Gobierno.
Las autoridades se han mostrado comparativamente
más tolerantes con aquellas creencias
vinculadas a la historia del país, como
el taoísmo o el budismo chino. Sin embargo,
los fieles chinos han comenzado ha demostrar
mayor devoción por otras religiones, e
incluso se están decantando antes por
el budismo tibetano que por el "chan"
o chino, al que consideran vacío de contenido.
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